Leyendas cortas La mujer de las grandes pezuñas

Leyendas cortas La mujer de las grandes pezuñas

Una amiga a quien yo aprecio mucho me contó una de esas leyendas cortas de provincia que nunca podré olvidar. Se trata de una sencilla historia que comienza con una linda mujer a la que todos los hombres del condado pretendían.

Éstos por más que lo intentaban, no conseguían una respuesta afirmativa de la joven. Es decir, dicha mujer nunca tuvo planes de casarse. Los años pasaron y su bello rostro se arrugó notablemente.

Aquellos ojos llenos de vida, ahora sólo eran un par de pupilas secas esperando la llegada de la muerte. La gente del pueblo decía que aquella dama había hecho un pacto con el diablo para no envejecer, Más como no pagó el precio correcto, el demonio la castigó convirtiéndola en una mujer fea, jorobada y malhumorada.

Lo cierto es que ninguna de estas hipótesis era la verdadera, ya que lo que le ocurrió a ella es que una vez se topó con una bruja sumamente malvada, quien al ver la hermosura de la muchacha la hechizó de una manera terrible.

Su rostro seguiría siendo angelical hasta que cumpliera los 40 años. Después de ahí iría decayendo hasta que su cara fuera igual a la de la hechicera. Ahí no acaba la maldición, puesto que para que la joven jamás encontrar el amor, la bruja hizo que los pies de esta se convirtieran en un par de horrendas y grandes pezuñas.

Es por esta razón que la gente que la veía caminar por las calles del pueblo, invariablemente la veía ataviada con faldas largas e inclusive zapatos cerrados para no causar temor.

La pobre mujer no pudo aguantar más su sufrimiento y un día en el que sentía gran depresión, subió a lo alto del monte y se colgó de un árbol. De esa manera el corazón de la mujer de las grandes pezuñas dejó de latir para siempre.

Los cuentos de terror de la bruja del bosque

Los cuentos de terror de la bruja del bosque

Sin duda alguna aquel lugar semejaba a la perfección todo lo que la joven pareja había soñado, una amplia y bonita casa de arquitectura moderna, cercana a la ciudad y colindante con un bello bosque, de altas coníferas, que brindaban el equilibrio perfecto de la vida urbana con la rural.

Los vecinos parecían personas demasiado amables, respetuosas, les dieron la mejor bienvenida y les hicieron sentir como si ese fuera su hogar desde hace ya muchos años, en general, todo parecía perfecto e ignoraron por completo el detalle de que, a pesar de haber personas de distintas edades, entre ellas no se contaba algún niño, ni si quiera un adolescente. Todo esto cambió, cuando los familiares de la pareja empezaron a visitarle en su nuevo hogar y entre ellos podían verse una que otra personita de corta edad.

Al principio la gente del vecindario solo miraba con cierta reserva, alargando las caras, mostrando descontento, podría decirse que algunos hasta evidenciaban miedo, sobre todo, cuando una ráfaga de viento frio soplaba desde lo más profundo del bosque agitando las hojas de los árboles, haciendo que estos danzaran al ritmo de una tonada que en ciertos momentos podía percibirse macabra. El ambiente se ponía denso, tanto como la espesura de la arboleda que no permitía mirar más allá de una fila de pinos, todo lo demás, era oscuridad, más negra que la de la noche misma.

Pronto, los nuevos miembros de la comunidad empezaron a escuchar cuentos de terror de la bruja del bosque, un ente malvado que todos describían con bastante precisión, y los detalles nombrados no eran similares, sino exactos, aunque diferentes personas hablaran de ello, todos decían lo mismo, una mujer alta, delgada, de largos cabellos que protegían su cuerpo como serpientes furiosas, no necesitaba prenda alguna para cubrir su árida piel y aunque su cara no podía verse a través de la melena, el fuego de sus ojos era muy evidente. En cuanto a sus chillidos, erizaban la piel de los narradores tan solo al recordarlos, les revolvía el estómago contar las historias de niños desaparecidos, raptados frente a sus ojos por este extraño ser.

La joven pareja no supo siquiera cómo reaccionar ante estas revelaciones, además, ni tiempo tuvieron para procesar tal información, ya que los amables vecinos, olvidaron compartir el detalle más importante, omitieron decirles que el bosque era solo una ilusión, una pantalla, que se trataba de la bruja misma y su mayor artimaña, posándose detrás de sus casas, acercándose con cautela, tanto que sin darse cuenta, en pocos días tenían ya un par de árboles posados en su puerta trasera, unos árboles bastante extraños, que parecían poseer manos, mismas que se meneaban al compás de los movimientos de algún niño cercano, hasta tomarlo por sorpresa, aspirándolo hacia su interior, para después alejarse rápidamente, volviéndose más pequeño, recobrando su forma natural para marcharse volando, sujetando entre sus garras al pobre inocente, cuyos gritos siguen retumbando en la mente de los presentes hasta el día de hoy.

Mitos europeos El trébol de cuatro hojas

Mitos El trébol de cuatro hojas

Irlanda es un lugar en donde los mitos europeos han trascendido más que en otras partes del mundo. Las historias que tienen que ver con duendes y ollas de oro las hemos escuchado en infinidad de ocasiones.

Me refiero a eso relatos que afirman que cuando una persona que se encuentra en ese país (ya sea de visita o bien porque ahí es el lugar en donde reside) observa un arco iris luego de una tormenta, debe de apresurarse lo más posible a llegar al otro extremo, pues al final de ese espectro de luz encontrará una olla repleta de monedas de oro.

Se dice que los duendes elegían este tipo de recipientes de hierro, para guardar sus tesoros, pues al tener un asa, son fáciles de transportar. Además, estas criaturas tienen la capacidad de ocultar dichos potes en cualquier parte del bosque, pues los humanos son incapaces de detectar esta clase de escondites.

Desgraciadamente, un elemento que se deja de lado en estas crónicas es el que tiene que ver con el trébol de cuatro hojas, puesto que se afirma que la persona que encuentre una planta con estas características, tendrá fortuna y bienestar.

Sin embargo, si esto es verdad ¿por qué el trébol de tres hojas es el que ha sido catalogado como una de las imágenes más representativas de los irlandeses? Lo que sucede es que los misioneros que llegaron a esta región, con el propósito de inculcar el catolicismo, estudiaron los mitos y leyendas populares y los transformaron con el objetivo de hacer que la gente adoptará más rápidamente la nueva fe.

De esa manera, se dijo que el trébol de tres hojas simbolizaba a lo que los católicos llaman como la “Santísima Trinidad”, es decir, Jesús, María y José. Como ésta, hay otras muchas historias que iremos abordando paulatinamente más adelante.

Narrador de cuentos cortos

Luis Mendoza, era el tipo más cómico en el rancho San Vicente, un pueblo de no más de 400 habitantes, que en días festivos, se juntaban todos los habitantes para festejar, y así una fiesta inigualable realizar, Luis era una persona que hablaba muy rápido y aunque tenía dotes de narrador de cuentos breves, estos al contarlos tan rápido, te dejaba siempre con las ganas de seguir escuchando.

Ese día, todos los chiquillos del pueblo se reunieron alrededor de narrador, tan solo para escuchar, uno de los cuentos cortos más rápidos, que alguien pudiera contar, y todo esto sin quitarle la debida emoción a la narración, por lo que cuando había un festejo, las personas y más los niños hacían una rueda alrededor de él.

Y el cuento cortó que conto va más o menos así:

María del Carmen y Ramón eran dos amigos de la infancia que aunque siempre andaban juntos y al ser vecinos, se querían como hermanos, más de una persona los quiso emparentar, pero en ellos, el sentimiento más fuerte, era el de la amistad, quizás por ser todavía unos niños, o quizás por la convivencia, no se podían ver de otra forma.

Pero los años pasan, y los sentimientos cambian, ahora Vivian enojados, por situaciones que Vivian cada uno de ellos, con sus respectivos amigos, lo que hacía que el celo se hiciera presente y con ello la llama del amor. Y en ese momento en que las dos personas se encuentran y se miran fijamente a los ojos, y se dan el primer beso, eso les ocurrió a los dos, el amor había hecho de las suyas y lo que como amistad empezó, en amor termino.

Narrador de cuentos cortos

Fue esto todo el cuento que Luis Mendoza, compartió, para dar un mensaje de amor termino, y a todos los niños del lugar, como siempre todos se quedaron a la espera de saber cuándo seguía el otro cuento corto, pero Manuel no se despedía, tan solo se retiraba del lugar, para en otro día, volver a empezar.

Leyenda corta el ataque de Carlos

Mis planes para esta tarde eran salir a comer y después dirigirme al karaoke con mis amigos para pasar una velada entre copas y canciones del recuerdo. Sin embargo, como aquello de las cuatro de la tarde, el cielo se empezó a nublar y poco después una cortina de lluvia tapó el paisaje.

Cómo acababa de curarme de una enfermedad respiratoria, creí que no sería prudente salirme mojar, por lo que les llamé a mis camaradas ofreciéndoles disculpas diciendo que la tertulia la dejaríamos para dentro de 15 días. Fui a mi cuarto con la intención de tumbarme en la cama y ver un poco de televisión, pero apenas llevaba cinco minutos viendo una película, cuando un rayo provocó que se fuera la luz.

Encendí una lámpara de emergencia que tengo en la habitación y cavilé un buen rato hasta que se me ocurrió ponerme a jugar algo para pasar el rato. Recordé que un vecino me había contado de un juego muy sencillo que se conoce como “Charlie, Charlie”. Lo único que requieres para invocarlo es de una hoja de papel con las palabras Sí y No y dos lápices formando una cruz.

Preparé todo y comencé a invocar al espíritu de Charlie, preguntándole si estaba en mi habitación y que si le apetecía jugar. Increíblemente ambas respuestas fueron afirmativas. En un primer momento creí que los lápices se han movido por causa del ventilador que se encuentran techo, más me acordé que no había energía eléctrica.

Entre el temor y la curiosidad le seguí cuestionando cosas básicas en las que la respuesta fuera sencilla. Aquello que estuviera en mi cuarto acertó en un 100%. Finalmente le dije que si era un alma bondadosa a la que las personas podían consultar. Enseguida el lápiz de encima movió al “No”.

leyendas cortas

Esa contestación hizo que la piel se me pusiera de gallina y que de mi boca saliera la pregunta: ¿Vas a matarme? A lo que una vez más el lápiz se movió, sólo que ahora de forma positiva. Instantes después sentí como si un hierro candente cruzara mi abdomen. Perdí la noción del tiempo hasta que desperté en una ambulancia. Los paramédicos me dijeron que había sido atravesado por un tridente, de esos que solamente se han visto en leyendas mitológicas.