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lunes, 24 de diciembre de 2012

Utopías y desvaríos (14)



La navidad y año nuevo más felices de mi encabritada existencia, se remonta al último año de educación primaria. Llegaba ese fin de clases tan esperado, y yo, deseoso de largarme de esa escuela, apuraba el calendario con mi pensamiento, como si fuera un dios; pero el tiempo no pasó rápido, más bien se detuvo en los hostigamientos de siempre y hasta me adormeció las posaderas de tanto imaginarlo liviano.

Once años de vida, mi cuerpo flácido, delgado; a los otros, en cambio, los veía grandes, impermeables al maltrato, tan adaptados a ese mundo hostil de verdugos y débiles. Por supuesto que nunca me tocó ser el malo: por lo menos en esa época, siempre fui el reprimido, al que todos aplastaban con insultos y golpes.

A quien más odiaba y quería arruinarle las extremidades, o la cabeza, era al profesor. ¡Qué lindo hubiera sido dejarlo inválido! Hasta ahora, cada vez que lo veo, tengo esos sentimientos, la verdad; pero no, me da pereza y asco.

Cuando terminé la primaria, lejos de todo lo asqueroso que me resultó, de todas formas obtuve una gran enseñanza.

Aprendí algunas cosas:

A no subestimar a los que parecen débiles, la vez que intenté hacer de verdugo con un muchacho más pequeño y terminé en el suelo, abatido por una brutal golpiza.

A tener constancia en mis propósitos, pese a lo difícil que resulta a veces el camino.

A ser esclavo de la justicia, y darle el lugar que se merece a quien se lo merezca, sin privilegios. Me va a ser difícil olvidar el día en que un profesor encargado entró al aula y empezó a dictarnos palabras en la pizarra.

Mi palabra fue “Alcohol”; pero este viejo imbécil, que ya murió (por lo menos para mí), al ver que estaba bien escrita, no creyó en mi capacidad. Me dijo “¡te han soplado!”, y me dio dos cocachos en represalia. Hasta ahora imagino el dolor de la vergüenza y la injusticia.

A ser un gran onanista, porque la timidez me mataba de a pocos: hasta hoy ando zombi.

Pero la lección que me marcó en ese último año de educación primaria, fue, en absoluto, la que aprendí por mí mismo: la sobrevivencia. Pasé con éxito esa etapa, invicto, vivo... Ahora pienso: “por lo menos no he vivido arrastrado, sujeto a la disposición de quienes más tienen. No he estado aguardando el vapor de algún culo poderoso, solo por ser alguien y que me reconozcan. Nunca”. Recuerdo ese año, que ni me interesó el viaje de promoción, ni la fiesta de clausura, ni el hedor de la escuela.

Francamente, ahora que voy terminando esta remembranza, ni recuerdo bien la navidad y año nuevo de ese entonces. Debió de ser un suceso irrelevante para mí, igual que siempre, solo que, por puro énfasis, imagino que fue festivo.

(M.V.)

Relato: De urkututu a venado




Autor Carlos Tafur Ruíz

De urkututu a venado

Terminada ya la instrucción primaria y siendo el mayor de los hijos, Heráclito tuvo que adaptarse a un nuevo ritmo de vida. Tenía que acompañar a su padre en los viajes que este hacía a la capital de la provincia por motivos de negocios, a la chacra, mayormente, o al monte, esto último con el fin de cazar y así proveerse de carne silvestre, ya que en el pueblo era escasa la venta de carne de res o chancho.

Un año antes de que Heráclito dijera adiós a las aulas, su padre adquirió un terreno que distaba una hora a pie del pueblo, terreno en el que hizo una chacra, abriendo así un pequeño claro en el bosque en el que abundaba la fauna y levantó al mismo tiempo un tambo con su terrado espacioso para ser usado como dormitorio. Desde el inicio, y más aún cuando hubo ya sembríos que requerían desyerbe o cosecha, entraron en acción para estos y otros menesteres los peones, quienes algunas veces mansionaban como se decía cuando no se regresaba al pueblo toda la semana, mayormente por ganarle tiempo al tiempo.

En una de esas mansionadas, algunos víveres estaban ya disminuidos, sobre todo la carne, que era parte importante de la alimentación en la chacra. Rosalío, uno de los peones, quien gozaba de la confianza del patrón y era buen mitayero, se hizo partícipe de estos aprietos, por lo que esa tarde, después de cenar y darse un refrescante baño en el arroyo que corría a unos veinte metros del tambo, agarró la escopeta retrocarga, unos cuantos cartuchos y su linterna a pilas e invitó a Heráclito para que le acompañara en su ida a una colpa que distaba unos veinte minutos, invitación que el muchacho aceptó sin titubeos.

Llegaron al sitio cuando ya había oscurecido, por lo que subieron rapidamente a la barbacoa hecha con fines de chapaneo; apenas se habían acomodado, oyeron un leve ruido en la charca que alimentaba a la colpa, entonces Rosalío preparó el arma y con la linterna alumbró el lugar del sonido. Al ver dos puntos rojos, apretó el gatillo y el disparo hizo eco en el bosque. Luego él y Heráclto bajaron de la chapana a recoger el supuesto picuro, pero se dieron con la desagradable sorpresa de que no era el apetecido roedor silvestre sino un casi destrozado urkututu. No fue poca la decepción para ambos; decidieron entonces volver al tambo llevando el ingrato trofeo. Una vez allí, colgaron a la malograda ave en una de las ramas de un robusto puspoporoto, “castigado”, pues en esos tiempos se creía que ella era un mal agüero.

Al día siguiente, cuando apenas clareaba, Rosalío se levantó de su cama bastante alegre y sin explicar el motivo de su buen humor, agarró nuevamente la retrocarga, un par de cartuchos, y cruzando el arroyo por un puentecito, se fue solo, rumbo a otra colpa. A un rato regresó con un venado en su espalda. Libre ya del peso del animal, corrió a “soltar” y enterrar al ave que estando ya muerta había sido castigada. Luego, mientras desayunaba, contó que en su sueño vio a una distinguida dama del pueblo a quien la vio tendiendo una sábana blanca ensangrentada, sueño que para él fue un buen presagio.

De modo pues que en cuestión de horas el urkututu se convirtió en venado y la muerte de esta ave rapaz nocturna, corroboró el conocido refrán: No hay mal que por bien no venga. Para los demás trabajadores, el final del suceso se tornó en un mejoramiento de rancho, sobre todo para Heráclito, que siendo en esos días el cocinero, hoy sería chef.

(Carlos Tafur Ruíz)

Versos: dos poemas para navidad


Autor: José Félix Maquén Gamarra


Diciembre

Diciembre... tú que estabas rezagado
crees haber llegado ya
¡quizá para los once estás!
y el camino allanado encontraste
con sonrisas envueltas en finos encajes.

¡Diciembre! te veo feliz por aquí... por allá...
comprando regalos... bebiendo y comiendo
encendiendo luces
¡como queriendo olvidar!
¡los niños pobres que te miran pasar!

¡Diciembre! ¿cuándo llegarás?


Alma sufrida

¡Estoy triste!
ella no cesa de llorar
y es el mes de Navidad
¿qué le atormentará?
¡quisiera su alma penetrar!
y darle un poco de paz

decirle que la amo tanto
¡que pronto... ya lo verá!
que espere... que ya vendrá
ese momento que espera
y la sume en ansiedad.

Personaje ilustre: John Kennedy Toole


John Kennedy Toole nace en Nueva Orleans - Luisiana, el 17 de diciembre de 1937 y fallece en Biloxi - Missisipi el 26 de marzo de 1969. 

Toole sobrellevó su infancia agobiado por la sobreprotección de su madre, Thelma Ducoing Toole, quien se excedía con las prohibiciones y no le permitía socializarse del todo; pero, pese a eso, fue un estudiante con calificaciones altas, mérito que le permitió graduarse en la Universidad de Tulane, en la especialidad de Lengua Inglesa. La maestría, completa, y el doctorado, inconcluso, los estudió en la Universidad de Columbia; tras este tiempo, entrecortado por espacios que los dedicó como profesor, finalmente se unió a las filas del ejército de los Estados Unidos, en donde, durante dos años, en Puerto Rico, se dedicó a la enseñanza del inglés a los reclutas de habla hispana. Corría el año 1961. 

Transcurrido el tiempo del ejército, Toole regresó a su ciudad de origen. Ya para entonces su novela "La conjura de los necios" había sido planificada y escrita casi en su totalidad. Tras su vuelta comenzó a enseñar en el Dominican College. Aquí es donde se compone su trágico final. Toole deambulaba con marcada asiduidad, por el barrio francés, visitando amigos artistas y músicos; al tiempo, su manuscrito llegó a manos de Simon and Schuster, editorial que no se atrevió a publicarlo, aduciendo que el libro "no trataba realmente de nada". La negación sumió en profunda depresión a Toole, lo que le valió el suicidio. 

El 26 de marzo del año 1969, en algún lugar de Nueva Orleans, colocando un lado de una manguera en el tubo de escape de su auto, y el otro en el interior, cerró las ventanillas y se asfixió con el humo. Dejó una nota; pero su madre la destruyó y hasta ahora es un misterio el contenido de la misma. Sus restos fueron sepultados en el cementerio de Greenwood, en Nueva Orleans.

Para algunos, un factor determinante en la determinación de su autoeliminación, habría sido su homosexualidad. 

Como fuere, "La conjura de los necios", novela que a insistencia de su madre, recibió póstumamente el galardón del Premio Pullitzer en 1981, representa una verdadera obra de arte, tan salida de contexto por la marcada ironía de su personaje principal, Ignatius Reilly, quien resplandece en un mundo incierto, lleno de necios.

Otra libro póstumo, escrito a los 16 años, es "La biblia de neón", novela que marca el inicio de un gran talento. 

(C.T.R.)//

Reflexiones: Noche buena


Yo celebro la navidad; pero la celebro no celebrándola.

El estipendio de los que laboran es irrisorio.

El salario de los desocupados no hay.

Unos comen menos de tres veces al día, en tanto que otros no se sientan jamás a yantar en horas comunes de comida.

Un padre, echado del trabajo, es baleado en una chacra por ir a robar alimento para sus hijos.

Bebés llorando la ausencia de sus madres, que han ido a buscarse la vida.

Madres huyendo, aterrorizadas, del hambre de sus hijos.

Niños reptando, zarrapastrosos y hambrientos.

Niños pálidos e insomnes por el hambre.

Madres sin leche en los senos por el hambre.

Padres retornando tristes de buscar trabajo.

Nosocomios saturados de enfermos.

Cementerios indigestados de tantos muertos.

Dime, ¿puedes tú sentarte a una mesa navideña para celebrarla llenándote de licores, panetones, caramelos, cocoa, carne, leche y jolgorio?

Si lo haces, eres un «valiente» independizado de ese mundo de coprófagos que te rodea.

Yo no puedo; porque, siendo «humano», me duele el Perú, y tengo vergüenza de reír y comer esa noche.

(Carlos Maktangrunaka)

Relato: Había una vez una ciudad...


Había una vez una ciudad... 

Oswaldo Gonzaga Salazar  
Talara (1942) Profesor de lengua y literatura, egresado de la Universidad Nacional de Trujillo Simón Bolivar. 
Libro inédito: "Vislumbrando lo real maravilloso", trabajo literario-antropológico. 


Manuel Fasabi acercó un pequeño tizón para prender su cigarro de hojampi recién preparado, exhaló el humo y se aprestó a narrarnos la siguiente historia tantas veces contada por sus abuelos y que yo también la trasmito ahora a ustedes: Había una vez, hace muchos años, en la época del esplendor incaico, una ciudad luminosa, con arcos y portales dorados, de calles bien alineadas y hermosos recreos y paradisiacos parajes, donde todas las tardes, al declinar el sol, los crepúsculos le daban mágicas tonalidades al paisaje, y por eso le llamaban: la ciudad encantada.

Años después, en la época de la colonia, apareció el nefasto capitán español Lope de Aguirre, conquistador codicioso, asesino implacable, que sembró el terror en toda esa región y lo único que le interesaba eran las riquezas que había venido a saquear, como muchos que vinieron con la fiebre del oro en la trágica expedición de "Los Marañones" buscando el Dorado.

Se dice que tenía el brazo derecho más largo que el izquierdo, tal vez aludiendo a su desmesurada ambición. "El Tirano" como le apodaban, aprovechando su espesa barba, ojos azules y enorme estatura, infundía temor y hasta pánico. El intrépido asaltó el templo mayor donde los moradores se encontraban reunidos y se apoderó de los dioses de oro y plata. En medio de los gritos, el desorden y la confusión, junto a la puerta de salida, donde el audaz aventurero apenas podía sostener el peso de su carga, dejó caer un ídolo que se sumergió hasta el fondo de un pequeño charco; este se fue agrandando, se formó un remolino de espumas y para sorpresa de todos, se fue convirtiendo en una enorme laguna. "El Rebelde", como también le apodaban, por sus abiertos choques y constantes enfrentamientos con la autoridad española, enrumbó hacia Loreto llevándose los otros tesoros. Mientras tanto, toda la ciudad fue tragada por la laguna, quedando casi todo en escombros.

Los moradores, sin entender todavía por qué se habían llevado a sus dioses ocasionando tanta desgracia, tuvieron que ponerse a buscar un lugar apropiado para fundar un nuevo pueblo. Lo ubicaron entre un río y el riachuelo de Balsayacu conocido como él ingainal (donde abunda el árbol llamado ingaina). 

La vida pacífica a que estaban acostumbrados la dedicaban a la caza, la pesca y las sencillas tareas agrícolas en esta naturaleza tan pródiga que atrajo además a gentes de otros grupos llamados "Los motilones", ubicados en la parte alta de Lamas. Ellos se desplazaban hasta estos lugares, corno buenos cazadores que eran, para aprovechar la abundancia que la naturaleza les brindaba, tanto así que llegaron a establecer su campamento junto al río. Los pobladores del ingainal fueron bajando también por el río y se asentaron en esos sitios, se unieron poco a poco y llegaron a conformar un solo pueblo. 

Y cuentan que mientras un grupo de lugareños se bañaba, una vez terminada la faena diaria, un enorme sapo se metió entre las ropas buscando comida; ya se escapaba arrastrando una bolsa en la que se había enredado y fue entonces descubierto por un bañista que exclamó: ¡Sapo sua! ¡Sapo sua! (sapo ladrón). Y desde entonces, tanto el río como la ciudad fueron bautizados con el nombre de Saposoa. Ese es el origen de la ciudad actual. La antigua está convertida en una inmensa laguna, un lugar a donde pocos pueden llegar, y se dice que desde el fondo emerge ―y hay quienes aseguran haberlo visto― un enorme macho feroz como un mitológico toro negro que bota espuma por la boca, lanzando furiosos bramidos que resuenan en la lejanía.

No fue evangelizar el principal propósito de los españoles al ingresar a la región selvática, sino saquear los tesoros de los pueblos indígenas. Fue la fiebre del oro, la búsqueda del Dorado. Los metales preciosos determinaban el grado de riqueza en Europa, marcaban la pauta, y los conquistadores querían hacerse ricos en un santiamén. Lope de Aguirre fue uno de ellos. Muchas leyendas se han tejido alrededor de su imagen de conquistador cruel y sanguinario. El primer saqueador en el departamento de San Martín. Otros tipos de saqueos se han producido después; pero el daño que él le hizo a esa ciudad fue inmenso hasta destruirla totalmente.//

Sucesos: 21 de diciembre en la cultura Maya


Desde hace varios meses, y más intensamente en las últimas semanas, se difunde la noticia de que el próximo 21 de diciembre, una serie de catástrofes asolará nuestro planeta. Muchos alientan, de diversas formas, que el fin del mundo se producirá ese día. En el fondo lo que se busca es infundir miedo, pánico en la población. Realmente una campaña terrorista.
Por otro lado los mercaderes del legado cultural de los pueblos vendieron al mundo la "profecía" del 21 de diciembre del 2012 como una fecha mágica y enigmática. El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, inauguró en diciembre del año 2011 las celebraciones del 13 Baktún, anunciando la llegada de la "era de amor, paz y progreso de la civilización maya para el mundo entero". Noticieros independientes informaban que en el mismo momento de la inauguración las comunidades maya chortís hondureños eran expulsados de sus tierras por terratenientes del lugar.

Los Mayas manejan el tiempo con ciclos de "cuenta corta" y de "cuenta larga".  Según su calendario de "cuenta corta" organizaban el año en 365 días, distribuidos en 18 meses, de 20 días cada uno, al que agregaban un período de 5 días de purificación, el año nuevo lo celebraban el 22 de febrero. Con este calendario se regía la vida agropecuaria, comercial y ritual de los pueblos mayas. En el calendario de "cuenta larga", usado para registrar sucesos históricos importantes, denominan katún al conjunto de 20 años, y al conjunto de 20 katunes se denominaba baktún, con una duración de 400 años. Este 21 de diciembre concluirá un ciclo de 13 baktunes, de más de 5 mil años de duración, el mismo que comenzó el año 3,114 antes de nuestra era.

El 21 de diciembre del 2012, como cualquier día, en Guatemala, México y Honduras, las y los descendientes mayas seguirán siendo expulsados de sus tierras ancestrales por el propio Estado, que ahora "vende" el 13 baktún para entregárselas a las empresas mineras y de energía so pretexto de desarrollo y crecimiento. 

El 22 de diciembre  el mundo no habrá cambiado, ni se habrá acabado (como pronosticaban algunos "místicos"), tampoco la Madre Tierra se habrá salvado del calentamiento global ni el cambio climático. El 22 de diciembre del 2012 los gobernantes que proclaman el inicio de la "nueva era" seguirán robando, mintiendo, y entregando, concesionando dicen ellos,  los bienes de los pueblos a transnacionales, a cambio de iluso bienestar y desarrollo.

Finalmente hay que precisar que los verdaderos escritos mayas fueron quemados por Diego de Landa, arzobispo español de la arquidiócesis mexicana de Yucatán (1572-1579), quien consideró los documentos como "superstición y falsedades del demonio".  Este cura fue uno de los primeros frailes franciscanos que llegó a la península de Yucatán, donde trabajó durante años para imponer  la "evangelización" de los nativos mayas, pese a su reticencia a aceptar la fe católica.  

(Rubén Ponce Herrera)

Opinión: El fin del mundo


El fin del mundo: ¿Cuándo llegará? ¿Cómo será? El fin del mundo fue ayer, el fin del mundo es hoy y será mañana. Cada ser humano es un mundo. La vida del hombre es tan efímera, que setenta u ochenta años pasan como la brisa de un atardecer, sin sentir. En comparación a la vida del planeta Tierra, la vida del ser humano es insignificante en función al tiempo; en cambio, el paso del hombre como habitante de la tierra, en su corto periodo de vida, deja grandes huellas funestas que atentan contra la naturaleza de la tierra y la vida de las futuras generaciones humanas.

   El fin del mundo estamos construyendo cada uno de los seres humanos, con nuestras vidas desordenadas. No es que Dios dictaminará la catástrofe de la tierra; no está quitando el agua; no está restringiendo el oxígeno que respiramos. No es que Dios está quitando el suelo donde producimos los alimentos; no es que está eliminando las plantas de la faz de la tierra; no es que  está eliminando de a pocos los animales silvestres que son parte de nuestra dieta alimenticia. No es que Dios está contaminando los ríos con excretas humanas, está envenenando los ríos con insecticidas, está invadiendo los ríos con botellas plásticas, está contaminando los ríos con excedentes mineros, con excedentes petroleros. No es Dios quien llena de humareda el cielo provocando la perforación de la capa de ozono. ¿Quiénes hacen todas estas atrocidades atentatorias a la vida?

   Actuamos en el transcurso de nuestra corta vida como autómatas, en carrera desenfrenada a la consecución de acumulación de riquezas; en esta loca corrida, los humanos se olvidan que tienen un norte definido, que su vida forma parte de la naturaleza. Significa que el medio ambiente siempre debe ser sostenible, porque en ese medio vivirán las demás generaciones. De lo contrario, con el actuar equivocado, hacemos todos los esfuerzos para que en el breve plazo llegue el fin del mundo, cuando no haya suelo donde producir los alimentos, ni plantas que nos den el oxígeno que respiramos, ni exista agua para beber, porque todas las fuentes (ríos, quebradas, riachuelos) han sido envenenados, contaminados con excretas de los mismos humanos, con plásticos, vidrios, metales, restos de actividades mineras y petroleras; cuando no hay animales silvestres para la alimentación, cuando el cielo azulino se convierta en humareda permanente y en vez de respirar aire puro, se respire anhídrido carbónico junto a hollín pegajoso. ¿Qué harán los pocos seres humanos que generación tras generación se han preocupado solo en acumular masas inmensas de dinero? Se alimentarán de monedas, respirarán monedas, beberán monedas. Ese es el fin del mundo que estamos construyendo, con cada acto que hacemos. Todos los actos mafiosos, de corrupción, solo tienen el propósito de acumular dinero, de catalizar la llegada del fin del mundo ¿Podremos ser diferentes? Solo hay un camino que nos conduce a ser diferentes: Dios.  

 (Luis Ordóñez Sánchez)

Jerga: Figureti


Jerga que el pueblo le ha dado categoría de adjetivo para calificar las personas que afanosamente buscan resaltar, distinguirse sin tener los méritos pertinentes, mostrando risiblemente su insignificancia. 

Los que tenemos el gran privilegio de hablar el castellano, una de las lenguas más importantes del mundo, deberíamos felicitar a aquellos grupos sociales que  con ingeniosa picardía, "Sin querer queriendo", contribuyen con la innovación de nuestro idioma.   Las jergas, con el paso del tiempo son aceptadas por el organismo que rige la lengua e incluidas en su registro oficial.

La presente jerga es producto de la agudeza de los jóvenes  y adolescentes, que han derivado del sustantivo figura, el adjetivo figureti, un termino extraño para el diccionario, pero que cataloga a los hombres y mujeres que aprovechan la menor circunstancia para exponer su imagen al público a través de los medios publicitarios, prensa y otros para hacerse, ridículamente, conocidos.

La televisión peruana está llena de figuretis. 

Los figuretis que dan rabia, pena, indignación, están en el Congreso, gobiernos regionales, municipalidades, etc. 

 (Lucio Córdova) 

Libros: Nuevos relatos amazónicos


Autor: Darío Vásquez Saldaña
/ Segunda edición

La narrativa de la cautivante Amazonía, de pronto irrumpió con la magia literaria de Arturo Hernández, Francisco Izquierdo Ríos, Róger Rumrrill y César Calvo. Poco a poco, después de ellos, llegó una nueva generación y encontró el campo desbrozado, fértil para ser sembrado y esperar nuevos frutos.

Así, Darío Vásquez Saldaña, después de "Confesiones de un caballo y otros relatos amazónicos" (2004), escribió con furia, pasión y ternura, este libro que supera ampliamente a su primera experiencia literaria. De modo que "Nuevos relatos amazónicos", no es solo una nueva visión de la cambiante realidad amazónica, sino demuestra la madurez de un auténtico brujo de la palabra.

Darío Vásquez usa en sus relatos el español amazónico rico en contenidos sociológicos, lingüísticos y antropológicos. Por lo que es posible afirmar también que además traduce a una sociedad compleja y enriquecida por diversas vertientes culturales. Tarea difícil y desafiante pero maravillosa que el narrador sabe encarar con talento.

Pocas veces un libro se lee de un solo aliento y éste es uno de ellos. Sus temas están impregnados de un contenido real maravilloso, sensual, trágico, amoroso y onírico como es la propia vida. Se trata en síntesis, de probar una vez más el embrujo de la pusanga junto con Darío Vásquez Saldaña, para tratar inútilmente de distinguir las lindes entre la realidad y la otredad. 

(José Luis Ayala//

Jonh Kennedy Toole


Una de las novelas que conmocionó mi patética y tranquila existencia, fue "La conjura de los necios", de un escritor norteamericano con nombre de presidente: John Kennedy. La ironía y el sarcasmo que encontré en sus páginas, desbaratan el convencionalismo de toda ciudad sumida en reglas; pero no hay caos, ni represión: únicamente están los hechos tan patéticamente vistos por la idiosincrasia, orientados a la consumación de lo rutinario, empalmados en Ignatius Reilly, el héroe de esta historia. Kennedy Toole murió asfixiado por el carbono vaporizado del su auto: se suicidó; sin embargo, el legado de sus letras ha marcado un hito en la literatura americana, en los años 80, tras la publicación póstuma de su libro. Su madre hizo hasta lo imposible para que una editorial lo publicara, entonces el éxito fue rotundo. No en muchos lugares, hoy se puede conseguir el libro impreso; no obstante, en digital, pueden descargarlo de la siguiente página: librostauro.com.ar. ¡No se arrepentirán!

//El director.//

viernes, 14 de diciembre de 2012

Utopías y desvaríos (13)



Un metalero a quien conozco desde hace mucho, el otro día me sugirió que buscase un video en youtube. Me lo dijo a través del facebook, escribiendo para tal cometido una frase entre comillas. Qué risa me dio, primero porque este tipo siempre se está jactando de ser izquierdista anti-burgués, y segundo, porque sus “ideas contestatarias”, según él, aluden a la máxima expresión de rebeldía y disconformidad: el satanismo.
“¿Hablas en serio?”, le escribí de inmediato. “Sí”, me dijo emocionado, “para que veas lo que se hace en esta ciudad”. Yo ya no aguanté más sus palabras, de la risa pasé al disgusto. Pensé: “¡Metalero de mierda, anda caga!” Y le dije (por supuesto con diplomacia): “amigo, yo no entro a youtube, porque no quiero contribuir con el enriquecimiento del burdo capitalismo”. El metalero no me dijo nada más, se fue.

Ahora pienso: estos sarnosos (no todos, solo algunos que conozco), dicen detestar todo tipo de publicidad que los haga notar; pero bien que publican sus fotos en las redes sociales, o bien que se embriagan en las discotecas más populares y amanecen bailando, ¡hasta se conocen los pasos! Fijo que si se ve a un tipito con el pelo recogido, moviéndose como marica, es porque uno de ellos se ha infiltrado en los hábitos de la “gente común”. Cuando hay algún concurso de canto, ahí están estos adefesios, imitando a un “dios” al que seguramente hasta el culo serían capaces de darle... o sea, ni la creatividad los alumbra, pobres engendritos, si supieran el ridículo que hacen.

Si tanto les molesta la burguesía, ¿por qué frecuentan los “antros” que alimentan el capitalismo?; más bien, deberían llenarse el cuerpo de explosivos y explotar en ellos, por una cuestión de dignidad, ahí sí les creería.

Pero qué van a querer autoeliminarse: son pura boca.

Los que dicen ser anti-cristianos, machitos, ni siquiera conocen lo que piensan; pero a ver que sigan sin claudicar hasta el fin, aunque sus cuerpos se pudran y la agonía los haga estremecer de dolor. Si así lo hicieren, ¡bendiciones!

Seguramente si todo el mundo escuchara metal, y el reggaeton fuera “subte”, estaría sucediendo lo mismo, pero a la inversa: los chicos malos, antisociales y resentidos, serían los reggaetoneros. Y entonces los metaleros darían conciertos a lo Pitbull. ¡Qué gracioso imaginarlo!

Hasta aquí, por si acaso, estoy hablando de lo que involucra a la ciudad en la que vivo; es decir, prioritariamente.

Ya me aburrí, mejor me pongo a ver en youtube, los videos de estos metaleros, para cagarme de la risa. M.V.//

Peruano ilustre: José Santos Chocano

 
José Santos Chocano

Escribe: Oswaldo Gonzaga Salazar


Nació en Lima, el 14 de mayo del año 1875, y murió en  Santiago de Chile, el 13 de diciembre de 1934.

En este gran poeta modernista resulta muy difícil distinguir al hombre de la leyenda, al poeta del político, al hombre de acción del artista.

No bien arribaba a su juventud fue encerrado en el Real Felipe del Callao, y condenado a la pena capital por atacar con sus furibundos artículos en "La tunda" a la dictadura de Cáceres; pero el movimiento revolucionario de 1895 lo salvó y la junta de gobierno que se instaló con Piérola a la cabeza le nombró secretario presidencial y después ministro de Hacienda  (ahora Economía) y también director del diario oficial La república. Apenas frisaba 20 años.

Eterno viajero, se embriagó de paisajes selváticos. Se le confió altos cargos en conflictos internacionales en Centroamérica. De Colombia pasó a España donde trabó amistad con Rubén Darío y los más altos representantes del modernismo. Publicó "Alma América", considerada su mejor obra.

Alejándose un tanto de la vida diplomática se estableció poco tiempo en Nueva York. Pasó a Centroamérica y luego a México, en donde se puso al servicio de Madero, quien fuera asesinado y él expulsado del país.

Después lo vemos como secretario personal y asesor del caudillo militar revolucionario Pancho Villa en México, incluso participando en la toma de Chihuahua.

Extrañamente también después entró al servicio del dictador Estrada Cabrera, quien cayó y Chocano fue procesado como colaborador, traidor a la patria y condenado al fusilamiento. La protesta unánime de los grandes intelectuales europeos y americanos lograron salvarle. 

A la luz de todos estos sucesos retornó triunfante al Perú (1920) con los más altos honores y al recibir los laureles del triunfo dijo: "bienaventurados los pueblos que aman a sus poetas, porque de ellos es el reino de la inmortalidad".

Polémico siempre por las enconadas disputas con Edwin Elmore, se dio el terrible incidente de un fogonazo de revólver que acabó con la vida del joven intelectual. La justicia, ante el clamor general suplicando el perdón del poeta, lo absolvió después de agitadas controversias.

Pero el poeta cayó en desgracia; criticado e ignorado, parte en un destierro voluntario a Chile. Se encontraba investigando en la búsqueda de un tesoro, cuando fue cobardemente apuñalado en un tranvía, por el esquizofrénico Martín Bruce.//


Su poesía: estilo

En José Santos Chocano el verso adquiere la madurez que Ricardo Palma y Gonzáles Prada han alcanzado en su prosa, el primero en su narración y el segundo en su fuerte crítica social y prédica revolucionaria. 

Se le puede reprochar a Chocano su visión poco profunda de la tierra y el hombre americano, pero no su condición de pionero y descubridor para la poesía, de los hombres y las cosas del Nuevo mundo. Cantó la exuberancia de la geografía de los trópicos, cataratas, llanuras, ríos y bosques. Rompiendo el estrecho provincialismo, es el "Cantor de América autóctono y salvaje". El americanismo paisajista lleno de color de un continente nuevo, con plasticidad de imágenes, con resonancias y ritmos sinfónicos.

En la síntesis de su ser, Chocano, "mitad inca mitad virey", está el vigor de España y las telúricas nostalgias del incario. Su poesía exalta al inca, como también a los conquistadores legendarios y a nuestros héroes republicanos con un fervor épico de trompetería eufórica y musical, como él decía: "con majestad inca y orgullo español". Ningún poema lo expresa mejor que en "Blasón":

Soy el cantor de América autóctono y salvaje:
mi lira tiene un alma, mi canto un ideal.
Mi verso no se mece colgado de un ramaje
con vaivén pausado de hamaca tropical...

Cuando me siento inca, le rindo vasallaje
al Sol, que me da el cetro de su poder real;
cuando me siento hispano y evoco el coloniaje
parecen mis estrofas trompetas de cristal.

Mi fantasía viene de un abolengo moro:
los Andes son de plata, pero el león, de oro,
y las dos castas fundo con épico fragor.

La sangre es española e incaico es el latido;
y de no ser Poeta, quizá yo hubiera sido
un blanco aventurero o un indio emperador. 
 
Su talento precoz ya se manifestaba cuando a los 15 años dirigía "El Perú ilustrado", retomando lo dejado por Clorinda Matto de Turner.

Experimentó todas las formas métricas y estróficas, con vibrante sonoridad, con imágenes cromáticas y metáforas grandilocuentes que suscitaban la ardiente admiración de todos, a tal punto que hizo crecer más aún en él el germen de la idolatría y narcisimo enfermizo que le llevó al extremo de querer manifestarse más allá del modernismo, que incluso en su obra cumbre "Alma América", con prólogo de Rubén Darío, Chocano sentenció:  "en mi arte caben todas las escuelas, como en un rayo de sol, todos los colores".

En el campo político, desdeñando a la democracia y a las masas, solía decir: "Solo hay dos formas de gobierno: el de la fuerza y el de la farsa… Cuanto sea parte de ello me parece candorosa ironía". Esto sucedió casi 100 años atrás.

Su vida novelesca, aventurera, tempestuosa, turbulenta, sentía gran necesidad de la paz que nos prodiga el pueblo, la aldea, y así lo manifiesta en su poema "Nostalgia", cosa de la que este espíritu turbulento nunca después logró disfrutar:

Hace ya diez años
que recorro el mundo.
¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!

Quien vive de prisa no vive de veras,
quien no echa raíces no puede dar frutos.

Ser río que recorre, ser nube que pasa,
sin dejar recuerdo ni rastro ninguno,
es triste y más triste para quien se siente
nube en lo elevado, río en lo profundo.

Quisiera ser árbol mejor que ser ave,
quisiera ser leño mejor que ser humo;
y al viaje que cansa
prefiero terruño;
la ciudad nativa con sus campanarios,
arcaicos balcones, portales vetustos
y calles estrechas, como si las casas
tampoco quisieran separarse mucho...

Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.
Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje es mustio...

¡Señor! ¡Ya me canso de viajar! ¡Ya siento
nostalgia, ya ansío descansar muy junto
de los míos!... Todos rodearán mi asiento
para que les diga mis penas y mis triunfos;
y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos, contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré en esta frase de infortunio:
—¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!

Vesos: Daphne Viena


Poemas 

Daphne Viena Oliveira  
Actriz, directora de teatro, cantante y docente universitaria. Ha publicado en el compilado poético  "REZISTENCIA" (2009) y en la "Antología literaria sanmartinense", 2012.



Al computador

Por estudiar mi lección acudí al computador
mi ratón me impulsó a hacer click en un botón
al abrirlo vi tu imagen ¡qué emoción!
mi corazón saltó como un resorte de alambrón
ahora no sé qué escribir…
las teclas están ahí esperando un apretón
para decirte cómo estás por ahí
y luego tú me digas
"yo muy bien por acá"…..


Al borrachito

Tan feliz te hace la cerveza
que ni a tu razón la supera
pobre tu madre, de pena,
la pobrecita sin consuelo quedaría.

Si por culpa del vicio te accidentarias
¡Ay!, ¡Ay!, lloraría,
pidiendo que le devuelvan a su hijo querido
que aunque borrachito
cuanto le quería.


A mi padre

¡Padre!, hoy en tu día, tu hija  te alaba 
y canta tu existencia.
Padre, los que no estén para cantarte 
en tu fiesta 
recuerda que también te aman

¡Padre, no estés triste,
las alegrías siempre vienen, luego se van
por un momento. 
Hoy róbale a tu rostro cansado,
una sonrisa para tu hija 
que desde aquí te dedica esta canción de amor. 

Padre, ya no importa si en tu juventud
pecaste de macho cabrío
y me dejaste por otras necesidades de amor
aun así sé que en tu voluble corazón de juventud
siempre estuve yo,
que fui producto de tempestades de pasión y amor

Por lo que fue y pudo ser
déjame que desde el fondo de mi corazón
y en tono suave y bajito te diga
¡te amo, padre!


1
En un rincón de la montaña se esconden las aguas añoradas
que bañan por hoy las orillas de los pueblos,
ahí nacen, ahí reposan, ahí se alimentan de raíces sin sospechas.
No son nada engreídos, siempre pasan haciendo ríos,
y saltan haciendo gotas al golpearse
con una piedra resbaladiza.

2
Tal vez cuando mañana amanezca
ya no podré sentir, a través de tu bello amanecer,
la esperanza de continuar viviendo.
Tal vez, cuando amanezca
las aves y los grillos no anunciarán la mañana,
o quizá ya nada se vea por mi ventana.

3
El camino avizora muchas nuevas
negras nubes que ciegan mi horizonte
las noches cada vez más cercanas
las aves ya no cantan sus trinos alegres
mi ventana está cerrada
el sol, no es más, cómplice de mis esperanzas
las noches más frías
aun en el calor de la selva oriental
ojos mezquinos
labios ausentes
manos que no calientan mis espaldas
ahí veo llegar
cada vez está más cerca
el ocaso de nuestros tiempos.

Jerga: Mancar


El término mancar es una jerga a la que la creatividad popular le ha otorgado la categoría de verbo,  cuyo significado contextualiza hechos de mala suerte. 

El origen de esta palabra se relaciona con el sustantivo manco, significante que nos trae a la memoria una persona  carente de una mano.

El hecho de quedarse manco es trágico, debido a que las manos  son indispensables e irreemplazables  para la ejecución de actividades propias a la subsistencia del ser humano; por lo que la persona que sufre esta desgracia  queda inutilizada, con secuelas físicas y psicológicas. 

Este contenido de adversidad, hábilmente ha sido asimilado por la sabiduría popular y aplicado en un contexto de significación, por la naturaleza de su origen, al término mancar, que gramaticalmente, se convierte en un verbo sinónimo de desgracia, desdicha, muerte, fracaso, etc.

Manco Capac y Manco Inca no tienen nada que ver en este asunto; hace tiempo que han mancado.

A Miguel de Cervantes Saavedra lo mancaron en la batalla de Lepanto; perdió la mano  izquierda y le dieron el seudónimo de "El Manco de Lepanto"; pero con la derecha, escribió la más grande obra de la literatura universal: "El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha y Sancho Panza".  

(Lucio Córdova)

jueves, 13 de diciembre de 2012

Sucesos: Diciembre


15 de Dic. de 1883
Nace Andrés Belaúnde

Su partida de nacimiento, en Arequipa, consigna el nombre: Víctor Mario Rafael Andrés Belaúnde Diez-Canseco, quien llegara a ser un escritor y político de gran trascendencia. Fue parte de la "Generación del 900", junto a García Calderón y Riva Agüero, así mismo presidió la Asamblea General de las Naciones Unidas. Curiosamente el 14 de diciembre de 1966, un día antes de su onomástico, falleció en Nueva York. Iba a cumplir 83 años.


16 de Dic. de 1902
Nace Rafael Alberti

Poeta español, parte de la generación del 27. Nació en Cádiz, el 16 de diciembre del año 1902,  y murió ahí mismo, el 8 de octubre del año 1999. Se le considera, sobre todo en España, un literato de trascendencia universal, enmarcado en la Edad de Plata de las letras españolas. Los reconocimientos que  logró, son numerosos, al igual que sus trabajos. Falleció a los 96 años.


17 de Dic. de 1830
Muere Simón Bolivar

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco, nace en Caracas, Venezuela, el 24 de julio del año 1783, y fallece en Santa Marta, Colombia, el 17 de diciembre del año 1830.  Fue un político y militar de la época pre-republicana, y uno de los personajes más destacados de la independencia americana frente al yugo español. Gracias a su intervención, se dieron las independencias de los países siguientes: Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.

Bolivar fue partícipe de la fundación de la Gran Colombia, nación que pretendía consolidarse en América, como una confederación política y militar. Presidió este proyecto, y en suma, realizó innumerables acciones, por eso se le considera el "Hombre de América". En diversos lugares, su nombre se recuerda en plazas, parques, monumentos, etc. Murió agobiado por dificultades políticas.


(C.T.R.)

Libros: Un Amor de Corpus Cristi


Un Amor de Corpus Cristi (Novela)
Jorge A. Mesía Hidalgo
Contacto: aisemh@hotmail.com

Un Amor de Corpus Cristi, es una historia que conmueve y que a la vez nos habla del amor en su máxima expresión. Por su lenguaje juvenil y acorde al escenario, complace leer este libro, a tal punto de que me atrevo a insinuar que el autor ha reflejado en cada párrafo, situaciones probables y cotidianas de lo que suele suceder con el ímpetu de los jóvenes venidos de otros pueblos en busca de un mejor porvenir.

Una vez más, el autor nos sorprende con su simplicidad y estilo narrativo, y desde luego, no podemos dejar de notar que las vicisitudes del trajinar diario, a veces nos hacen sucumbir en la vehemencia, y entonces, todo se torna trágico... Pero esa tragedia, como nos recalca el autor, tiene un trasfondo: el de reivindicar las acciones y actitudes equivocadas de nuestra juventud. No habla de una justificación, porque la violencia es injustificable, pero cuando refiere, por ejemplo, "jóvenes enceguecidos por la mala orientación de personas mayores, desadaptados de la sociedad, que bajo una máscara de falsas ideas y principios, crean violencia, desasosiego, tristeza y dolor en las personas", nos hace reflexionar sobre cuan importante es la educación en estos sectores menos favorecidos, sobre todo en la niñez y adolescencia.

Me queda una última apreciación: muy recomendable la lectura de este libro.

(Miuler Vásquez González)

Utopías y desvaríos (12)



Mi padre murió hace más de tres años, producto de un paro cardíaco, exactamente un 4 de agosto. Se encontraba esa mañana desayunando en casa de un pariente, cuando, sin que nadie lo previera, empezó a convulsionar. De inmediato le llevaron al hospital más cercano, pero llegó sin vida.

Un año después de lo de mi padre, es decir, el 2010, un amigo entrañable, periodista, narrador y cuentista oral, falleció tras sufrir un accidente fatal, dos días después de una penosa agonía. Curiosamente, su deceso también fue un 4 de agosto.

Reynaldo Vásquez (Cagacho), mi padre, y  Fidel Viena (Cocama), mi amigo, se frecuentaban hacía algún tiempo. La extraña coincidencia sobre el día de sus muertes (4 de agosto), según mis especulaciones, se remonta a un almuerzo, un mes antes del fallecimiento de mi padre. Ese día, más o menos hubo el siguiente diálogo:

—Reynaldo, ¿qué edad tienes? —preguntó Cocama.
—Sesenta y seis.
—¿Ah, sí? ¡Ya estás viejito!
—¿Yo? Querrás decir tú.
—Yo solo tengo 76 añitos; en cambio tú ya estás viejito —recalcó Cocama —¿a ver, quién va a morir primero? Te apuesto a que serás tú.
—A ver, pues... 

Y hubo risas estrepitosas, comida y tragos.

Luego, conforme fue pasando el tiempo, en forma imprevista, murió el gran Cagacho, artífice de mi existencia. Hasta hoy, imaginarle en esa caja de madera, muerto, me llena de tristeza.

Pero al año siguiente le tocó a Cocama. Fui partícipe de ese acontecimiento: dos días antes de verlo en su ataúd, le llevé en moto por varios lugares, para finalmente estacionarnos frente al local de una universidad privada, en el centro de la ciudad. Cocama se bajó, y mientras yo ponía seguro al vehículo, vi como hizo un ademán con su mano derecha, antes de arriesgarse a cruzar la transitada pista. Dio dos pasos, o tres, los suficientes para colisionar con un voluminoso tipo que iba en motocicleta, a toda velocidad. Enseguida el suelo lleno de sangre, la clínica, la agonía..., y, finalmente, su cuerpo sin vida. La fecha marcaba 4 de agosto. 

El año siguiente (2011), a propósito, tuve un pavor tremendo conforme se acercaba el mes de agosto, lo mismo me pasó el 2012; pero hoy, curtido de tantas situaciones que no sorprenden ya a nadie, debo asumir que lo acaecido con mi padre y Cocama, fue una mera casualidad. 

M.V.//

Relato: Acusan a Lucifer de asesinato



La Habana, distrito perteneciente a la provincia de Moyobamba y ubicado entre Calzada y Soritor, es un pueblo apacible, cuyos habitantes se dedican mayormente a la agricultura; sin embargo, no deja de tener sobresaltos de tanto en tanto. Uno de estos sobresaltos ocurrió a principios de la segunda mitad del siglo pasado, cuando se cometió un crimen con tal ensañamiento que en un principio se creyó que ese “trabajo” no había sido hecho por manos humanas sino por el mismísimo Lucifer.

 El día del crimen, Juan Reynaldo, luego de desayunar salió rumbo a la chacra que distaba apenas una hora a pie con el fin de abastecerse de dos racimos de plátano, por lo que le dijo a su mujer que iba a regresar lo más pronto posible, ya que tenía un compromiso en el pueblo. El hombre llegó al platanal y luego de un rápido deshierbe se hizo de los dos racimos. Una vez amarrados estos, emprendió el retorno, colocando entre los brazos su retrocarga, arma cuya posesión era común para los hombres del campo en aquellos tiempos.

De repente, en cierta parte del camino, dos individuos salieron del monte y le atacaron a traición. Después de golpearle cruelmente, le quitaron el arma cuyo cañón lo introdujeron en su ano haciéndolo llegar hasta sus intestinos que quedaron destrozados; es decir, cometieron atrocidades con él. Luego le maniataron con sus propios vestidos y creyéndole muerto le dejaron a un costado del camino.

Su  mujer, al ver que la noche se venía y Juan Reynaldo no regresaba, sospechó que algo malo le había sucedido a él, por lo que pidió ayuda a varios vecinos, quienes salieron en su búsqueda y le encontraron moribundo, conduciéndole a su casa. Tres días duró la agonía de este hombre, quien durante este tiempo balbuceaba algo que los que le cuidaban entendieron que decía Lucifer, lo cual se regó en el pueblo, a tal punto que se creyó que el diablo había cometido este crimen. Cuando la policía de Soritor se enteró de este caso, se hizo presente en La Habana y sin realizar mayor investigación aceptó la versión de los pobladores y envió el atestado respectivo al juzgado de primera instancia de Moyobamba.

El juez, que muy poco creía en el diablo, no aceptó esta versión, por lo que en uso de sus atribuciones solicitó al comando policial que se practicara una investigación a fondo de este caso, lo cual se hizo y se descubrió que quienes habían perpetrado este execrable delito fueron dos hombres, uno de ellos llamado Israel, a quien la viuda había rechazado para casarse con Juan Reynaldo, y era ese nombre lo que balbuceaba el agonizante, pero como lo hacía de manera casi ininteligible, se sospechó que mencionaba al diablo mayor.

Si bien el caso se resolvió y se aclaró, quedó en el pueblo como anécdota el hecho de haber acusado a Lucifer por un crimen que no cometió.

(Carlos Tafur Ruíz)

Personaje ilustre: Gustave Flaubert


Nació en Ruan, Alta Normandía, el 12 de diciembre del año 1821, y vivió  y murió en Croisset, Baja Normandía, el 8 de mayo de 1880.  

Su padre fue un médico. Desde muy joven, editó y difundió una revista literaria que llevaba por nombre "Colibrí", donde plasmó una serie de escritos que marcarían su posterior estilo literario.

Posteriormente estudió derecho en París, ciudad que le permitió ser amigo del escritor y fotógrafo Maxime du Campa, con quien compartió una gran amistad de por vida y con quien, sin necesidad de usar transporte, recorrió las regiones de Bretaña, Turena y Normandía, en una primera escala, y Egipto, Asia Menor, Turquía, Grecía, en una segunda. Algunas de sus novelas, fueron inspiradas en estos viajes.

El resto de su existencia, no obstante, Gustave permaneció en Croisset, dedicado a la escritura.

Tuvo una relación inestable pero intensa con la poetisa Louise Colet; sin embargo, la relación que le marcó fue Elisa Schlésinger, mujer que le inspiró a Marie Arnoux, personaje de "La educación sentimental".

Los viajes, la realidad y sus experiencias de vida, eran parte contenida de su inspiración, aunque lo preciso (desterrado de lirismos),  obedecía a un trabajo previsto del estilo.

Para muchos, su mejor obra, en calidad y temática, es "Madame Bovary" (1856), que cuenta la proyección de una mujer casada, sumida en sus anhelos y sueños prohibidos. En palabras de Flaubert, este trabajo representa la mediocridad y frustración producida en el siglo XIX, con todas sus mezquindades y estupideces propias de la burguesía. 

Los moralistas lo consagraron, sometiéndole a un juicio por promover el adulterio.

(C.T.R.)

OBRAS

"Memorias de un loco", 1838
"Noviembre. Fragmentos de un estilo cualquiera", 1842
 "Madame Bovary", 1857
"Salambó", 1862
"La educación sentimental", 1869
"La tentación de San Antonio", 1874
"Tres cuentos", 1877
"Bouvard y Pécuchet" (Inconclusa, edición póstuma)
"Correspondencia".

Pero Flaubert siguió produciendo muchos trabajos, ahora clásicos de la literatura universal. 

(C.T.R.) 

Versos: Lucio Córdova


INGRATOS RECUERDOS

I
En el atardecer de un invierno lejano
me duele en tu  mirada el desdeño,
cuando dichoso creía ser tu dueño
vi que la alegría de tenerte era en vano.
Comprobé de tu ser la indiferencia,
cuando tu sonrisa  me negaste, desdeñosa. 
  A pesar de ello, iluso, te ofrecí una rosa, 
pero, cruel, la rechazaste sin clemencia.
Marchitados  los pétalos cayeron,
muy triste, la flor murió de pena;  
al no soportar tan amarga escena,  
la alegría y la dicha llorando huyeron.
Puse un corazón de piedra en mi pecho,
así indolente con el amor inerte,
solitario en mis vigilias sin acecho,  
decidí no amar hasta la muerte.

                          II
Así con el corazón, al fin endurecido,
creí haber matado el sentimiento,
pensé que el dolor se había dormido
y la angustia quedado sin aliento.
Divina, tu belleza  insoportable,
despertó a la piedra de su letargo, 
el portento, el prodigio fue admirable, 
pero el trago otra vez se volvió amargo.
A tu pecho, a tus ojos  muy ajeno,
me encadenas con  infame asedio; 
el antídoto a tu beldad que  da veneno,
está en el tiempo; es el único remedio.
En secreto te amaré en mis quimeras,
dejando en la certeza tu desprecio;
te buscaré en mis utopías como un necio,
sin que sepas serás mía aunque no quieras. 

Relato: Jazz country


Autor: Ronald Arquíñigo Vidal 
Lima (1982). Antropólogo. Publicó la novela "El diario negro de A. Bransiteff"  (2006), y en el 2012, "Homicidas cotidianos" que es un conjunto de cuentos. 

La joven caminaba por una explanada desierta y atacada por la oscuridad de un crepúsculo tenue. Llovía a cántaros, y en el horizonte se vislumbraba algo que ―ella creía― era el perfil de una manada de búfalos bebiendo entre unas rocas que se erizaban a lo lejos. Ella llevaba sobre el hombro izquierdo una guitarra, sobre la cabeza un sombrero panamá y unos anteojos puestos que en esos momentos no ayudaban mucho, pues, si bien podía adivinar el perfil de una manada de búfalos bebiendo entre unas rocas, a lo lejos, no conseguía advertir los ojos de barro que se sucedían entre sus pequeños pies desnudos. Estaba cubierta por una túnica negra que se ceñía a su cuerpo, esbozando sus senos y esa panza que a Tony Jackson volvían loco, en esas noches de cerveza y música country ingresando por las ventanas del establo, cuando resolvían ejecutar sus afiebrados instintos sobre un montón de heno seco, los trajes entre los pajonales, la luz de la luna derritiéndose sobre la espalda de Tony Jackson; Tony Jackson jadeando sobre su cara; los caballos mordisqueando unas hierbas. Había abandonado el pueblo ya hacía muchas horas, pero el camino por donde debían advertirse las luces de la ciudad aún no aparecía. Entonces temió encontrarse con la noche en medio de esa nada que era poco menos que la muerte. Se sentía como una lagartija amenazada por una boa constrictora. La lluvia, la soledad, la ciénaga que entorpecía sus pasos en ese camino desierto, la furia de los besos de Tony Jackson en su cuerpo; aquello sumaba a su pobre alma de mujer sin fe de una sensación de pisar mierda o tragarla. Sobre un promontorio, a lo lejos, se perfilaba el crepúsculo derretido como sobre un terreno de asfalto caliente. El cielo era tan grisáceo como una insulsa sopa de sémola; o dicho al modo de la joven, tenía el color de una rata preñada. Unos densos nubarrones destajaban la panza del cielo. De ahí la lluvia. De ahí que surgiera esto que parecía un escenario de guerra sin combatientes. 
 
   La joven susurraba ahora un jazz, de aquellos que le gustaban a Tony Jackson. Duke Ellington en el piano, Coleman Hawkins en el saxo, Gizzy Gillespie en la trompeta. Storyville, Nueva Orleans, Harlem, Chicago. Los recorridos que realizó tocando con Tony Jackson en las cantinas de los bajos fondos de esas calles pobladas por negros; las largas conversaciones en los baratos cuartos de hotel bebiendo cervezas alemanas, dejándose abrazar por el sol del invierno norteamericano. Ella tocando la guitarra, él el viejo saxo de su padre, un pelirrojo camionero de Arizona. Luego fue el anuncio de Tony Jackson. No habría más viaje para ambos, ella tendría que seguir por su cuenta. Él se quedaría en el pueblo por un tiempo más. Tocaría con una belga que rozaba la decrepitud. Ella insistió. En un inicio, la renuncia de Tony Jackson a su cuerpo era algo tan estúpido que no admitía comprensión alguna que aquel hombre llamado como un músico de jazz sin fama pudiera haberse agotado de su piel y de sus besos de mujer rubia, y entonces decidió abandonar el pueblo, no sin antes despedirse de Tony Jackson.

   Se sentía fatigada, y un amargo sabor a excremento de caballo dominaba su lengua. Atrás habían quedado los besos de Tony Jackson, sus manos invadiendo su cuerpo en esa oscuridad lunámbula que abrigaba el interior del establo de su pensión, su barba raspando su cuello, la música de Satchmo ―ese negro con labios del tamaño de una maleta de viaje―, flotando entre el piso de tierra y las balaustradas, y el aliento tibio de los caballos confundiéndose con el sudor picante de la noche. Recordó esa mañana de su despedida. Vio el Mustang aparcado en la entrada del bar. Se oía la voz alegre de Tony Jackson entre unos brindis, la risa de la anciana. Estaba el saxofonista en la barra tomando una copa, junto a la anciana. Se besaban. Él con un cigarrillo entre los dedos, la otra mano con la copa; ella tomándole el rostro con sus manos envejecidas. La vieja era tan horrible como un murciélago aplastado por un Caterpillar. Tony Jackson advirtió su presencia, mientras le mordía la lengua a la anciana. 

  ―Hola…―alcanzó a decir la joven, al tiempo que abandonaba la guitarra sobre una silla. Se dirigió al establo, con pasos cansados. Tony Jackson se puso de pie y le sirvió una copa a la mujer murciélago.
   ―Espéreme un momento. Vuelvo enseguida ―le dijo.

   Una vez dentro, la joven se desnudó junto a la puerta. El sol hería un potro recostado sobre un rectángulo de tierra. Tony Jackson entró despojándose de su chaqueta negra. Se acercó a la joven y ella sonrió, pero antes de besarla, escuchó que ella le decía:

   ―Quítate esa maldita saliva de murciélago que tienes en la barba. 

   Tony Jackson cerró suavemente la puerta.

Jerga: Causa


Jerga, sinónimo de socio, compañero, igual; amigo íntimo.

Este término tiene su origen en el bajo mundo de la delincuencia. Cuando un grupo de facinerosos era capturado y llevado a prisión,  los integrantes se denominaban entre sí  "causas",  porque estaban encausados (valga la redundancia) por complicidad en el mismo delito.

De allí las expresiones "somos causas", "tú eres mi causa", etc.

El vocablo siguió perteneciendo, exclusivamente, al bajo mundo por un gran espacio de tiempo. Con el correr de los años la sociedad fue olvidando su pasado y lo adoptó cediéndole cabida, dándole la  significación de  compañerismo en contextos diferentes, que no tienen nada que ver con su origen. 

Hoy, el término es utilizado,  más por los adolescentes y jóvenes, en las diversas regiones de nuestro país

Hay otras causas; causas que tienen nombre propio: la causa de tu felicidad; la causa de tu  desgracia; causa de muerte y otras más

Hay una causa muy rica a base de papa amarilla con atún y otros aliños; esa causa mata el hambre.  

(Lucio Córdova)//

Sucesos: Diciembre


6 de Dic. Efemérides

Hace 478 años, en 1534, se fundó la ciudad de San Francisco de Quito, en la actualidad, capital de la República del Ecuador, por Sebastián de Belalcázar y Diego de Almagro, en las faldas orientales del volcán Pichincha. La ciudad quedó en cenizas, porque días antes había sido incendiada por el general inca Rumiñahui para que los españoles no encontrasen nada al llegar. 
 

10 de Dic. de 1980
Muerte del John Lennon

Hace 16 años, en 1996, Madelene Albright es nombrada secretaria de Estado. Por primera vez en la historia, una mujer toma las riendas de la diplomacia de los Estados Unidos.

Fundador de The Beatles, fue asesinado por Mark David Chapman, de cinco balazos, en la puerta de su casa, The Dakota. Estos sucesos acontecieron en la noche, mientras su mujer se adelantaba a la mansión donde vivían. Este grande de la música será recordado por sus canciones y por su activismo político en contra de las guerras.

Libros: Las guerras secretas


Autor: Ricardo Vírhuez Villafane

El presente libro nos depara una sorpresa: el tratamiento de un tema pocas veces tocado en la literatura peruana, o en todo caso, tratado con cierto temor. Se habla poco en los libros o en todo caso se malforma la información que se vierte en las escuelas: nadie toca el tema de la subversión con acuciosidad, a nadie se le ocurre hablar de fusilamientos tanto por parte del ejército como por parte de los sediciosos, y es que el tema de por sí sufre un estancamiento en el proceso de la literatura, tal vez por temor o por desconocimiento.

En este libro existe un personaje femenino indígena (Chidó Dapá) de mucha envergadura, que le da sabor a la novela, y tal vez el verdadero protagonismo, a pesar de que en muchos parajes es la comunidad o la población la que se enfrenta a las autoridades que quieren posesionarse de sus tierras.

Desde el primer capítulo, Ricardo centra a Chidó Dapá como una mujer difícil de conquistar, dueña de una personalidad ganada a lo largo de los años en situaciones espinosas y contradictorias. 

¿Es Chidó Dapá un personaje escondido tanto tiempo, enfrentándose al sistema, recién descubierta para la literatura?

Considero que el personaje central va más allá, el libro despierta interés en el lector, nos deja en una angustia por saber un poco más de ella, esa vida llena de sufrimiento, su escape de situaciones dramáticas y su afincamiento en la selva para hacerse conocer como maestra.

A pesar de que la historia es contada por cinco personajes, cada uno más importante que el otro, de cinco etapas diferentes de la vida de Chidó Dapá, a un periodista-escritor que, por momentos, gana protagonismo y se entretiene con algunas, no deja de despertar el interés por saber un poco más de ella.  
(Juan Rodríguez Pérez) //

Sucesos: Día de los derechos humanos


10 Dic. / Día de los 
Derechos Humanos

Las Naciones Unidas, a partir del año 1945, conmemoran el día 10 de diciembre como una fecha para recordar y no permitir otra vez, los horrores acontecidos en la segunda guerra mundial. Así nace el día de los Derechos Humanos.


"El hombre es el fin supremo", lo máximo que existe en el universo. El concepto mejor planteado sería que la naturaleza es el fin supremo, luego el hombre, por la simple lógica que la naturaleza puede vivir en el tiempo sin el hombre, mientras que el hombre simplemente no puede vivir sin la naturaleza.

 Mientras más evoluciona la vida humana en la tierra, más se aleja de la naturaleza donde vive y se acrecientan las diferencias entre ellos mismos. 

 Los conceptos que manejan los seres humanos están distorsionados. El principal derecho del ser humano en la tierra sería tener un ambiente adecuado, con aire suficiente, agua disponible, alimento necesario y una educación acorde a los avances científicos del momento. Es que no todo ser humano tiene una casa donde vivir. Dentro de algunos años no habrá suficiente aire para los seres humanos, se matarán los animales que compiten el oxígeno con el hombre, habrá cruentas guerras por el aire que darán los pocos árboles sobrevivientes, los hombres poderosos económicamente harán su fortín con paredes aceradas para mantener vivas las plantas que les darán oxígeno. El agua pronto acabará, se exterminarán los riachuelos y quebradas, y los que antes eran caudalosos ríos se convertirán en esqueléticas quebradas. Agua, agua se tomará cuando cae del cielo, contaminada por la polvareda atmosférica. No hay que esperar mucho para apreciar la muerte de miles de personas por inanición, por falta de alimento. 

¿Se están tomando medidas humanas para evitar ese tipo de muertes? No, quizá no hay tiempo ni dinero para tratar temas de "poca importancia". Una educación libre para todos. No debe existir un ser humano que no haya estudiado hasta el nivel superior.

 ¿A qué derechos humanos se refieren los especialistas? ¿Derecho a matar a la persona que no quiere pensar como yo le digo que piense? 

(Luis Ordóñez Sánchez)//

Gustave Flaubert: autor de Madame Bovary


Para muchos, este escritor representa una época de perfección y luces en las formas de la literatura, por sus construcciones llenas de ironías. Para otros, en cambio, este francés marcó una época si bien significativa, no trascendental; estas aseveraciones surgen tomando en cuenta sus ideas, apreciación de la estética y los miramientos anti-burgueses que lo llevaron a plasmar, con sagacidad y bastante romanticismo, su obra cumbre: "Madame Bovary". Sin apremio de la comodidad, los falsos detractores de la moral de su época, le marcaron sin saberlo, la trascendencia que ahora tiene. Esta semana celebramos el día de su nacimiento: 12 de diciembre de 1821. 

//El Director.//

Utopías y desvaríos (11)



Media hora fatal que aguardo con resignada paciencia el auge de este momento. Al fin mis dedos se han posesionado de lo que implica este proceso, y ahora es cuando me pregunto por qué razón, la infatigable manía de verter palabras, a veces sin sentido, perdura en nuestros ánimos, a costa de todo. Y qué tiempo más será el indicado. Yo creo que mucho, pero uno nunca sabe, sobre todo en estos tiempos tan difíciles, donde la subsistencia obliga a otras cosas que no dan satisfacción aunque sí dinero. Refiero estas palabras, porque en mis desvaríos de hace poco, anduve ebrio por un rincón de ingenieros. Pensaba, entonces, en el trayecto, ahondarme en algún proyecto lucrativo. Para esto, con ayuda, me corté el pelo, me afeité e incluso exageré con la higiene. Así estuve, elegante, muy ingeniero; sin embargo, en algún lapso, un borracho de mierda, agitó una botella de cerveza con el fin de mojar a quien sea con el líquido espumoso; otro sarnoso, por puras suposiciones, se atrevió a decir verdades a voces llenas (“este debe ser químico”, pensé al sentir su saliva); otro, que al fin me dio la oportunidad de tratarle como se merece, se apareció saludando a todo el mundo. Yo le llamé por su nombre, fuerte, acordándome de que el cabroncito me denunció al tribunal de honor cuando era estudiante. Qué bien me sentí: después de todo, no hubo ofensas, porque somos colegas.
Hoy que ya estoy sobrio, con acidez y la gastritis de siempre, me doy cuenta que muchos colegas siguen siendo lo que siempre creí que eran: escoria. No todos, por supuesto, porque hay gente muy capaz en todo lado; pero las mierditas de siempre, los más arrastrados, los confabuladores, me imagino que ya nunca van a cambiar.

Ya nada sorprende, en efecto, menos aquello que tantas veces se torna repetitivo. Por eso, el día que la gente deje de hacer tantas pendejadas, el día que se desintegren los clanes familiares en las entidades del estado, el día que se invente la felicidad y esta sea de uso gratuito, ese día, lectores, ni crean que habrá un mundo perfecto, ¡canalladas!, ese día el hombre ha de buscar otras formas de inconformismo, para joder al resto.

Mientras tanto con este sofocante calor, mejor voy a bañarme e imagino lo que quiero después de muerto, tal como lo dice el poeta Stanley Vega: vivir en la memoria de un ave, alimentarme de insectos, beber agua de los charcos pasada la lluvia, y cagar mientras vuelo, olvidándome de esta estúpida idea de ser humano.

M.V.//

Comentario: No es nada personal




Miuler Vásquez ha escrito un libro de textos edificantes. Cada una de sus historias no sólo cuenta una historia, sino que apiñadas componen un eco borgiano con el aliento nativo de las montañas. La primera sección del libro, “De conceptos y desánimos”, integra cuatro cuentos breves que nos demuestran el rigor literario de su autor por la palabra justa y la historia bien labrada. La segunda parte, “De misivas y respuestas”, son, naturalmente, cartas (en total diez) que son una extensión de sus textos narrativos pero también el preludio de sus versos amorosos (o su contrario), los que componen finalmente la tercera parte del libro, “De versos y desencuentros”, y que nos da cuenta de la pasión de su autor por la poesía y por el amor que lo impregna. Este libro está cargado de reflexiones, de historias y de atmósferas, y por supuesto del temperamento inquieto de su autor, cuyo dominio de la palabra se ajusta a la sentencia que trae consigo el viento de oriente: en la brevedad está el mundo.
           
(Ronald Arquíñigo Vidal)//

Peruano ilustre: José María Arguedas


José María Arguedas:

En lo que va, se perfila como el más alto exponente del indigenismo en nuestra literatura.

No fue indio, pero nació, creció y vivió con ellos ―huérfano de madre desde los tres años―, siendo el quechua su lengua materna hasta los ocho años en que comienza su educación en castellano. Por ello, se consagra desde sus inicios al cultivo de la temática andina. Se sumerge en el mundo indígena, no con la mentalidad fría y analítica del científico, sino con el sentimiento cálido del artista. Se nutrió de sus tradiciones, de su folclore, de su arte antiguo y popular; sus penas e inquietudes, sus ideales y esperanzas penetran más profundamente que Ciro Alegría, en la dimensión humana, en la entraña misma del pueblo quechua. Así lo vemos en su fuerza y ternura de sus primeros cuentos "Agua".

Por su militancia política fue perseguido y conoció la prisión, de cuyas experiencias surgieron las páginas de la novela "El Sexto", ambientada en ese penal. 

En la novela "Los ríos profundos", para muchos su mejor logro, muestra las costumbres y tradiciones, mitos y poesía, las injusticias y vejámenes que sufren, y las rebeliones de que es capaz el sur de su amado pueblo indio.

DATOS

- Nació en Andahuaylas. Huérfano a temprana edad. Viajó por Ayacucho, Abancay, Puno, Arequipa, con su padre que era Juez.
- Estudió literatura en San Marcos.
- Sufrió prisión política debido a protestas estudiantiles.
- Fue docente en el Cuzco: Colegio Mateo Pumacahua.
- Optó el título de Bachiller en la Universidad San Antonio Abad.
- Laboró en el Ministerio de Educación: sección Folklore y Artes populares.
- Optó el grado de Doctor en Antropología en la Universidad Nacional de San Marcos con la tesis "Las comunidades de España en el Perú".
- Fue Director de la Casa de la Cultura (1963).
- Laboró como catedrático en la Universidad Nacional Agraria.
- Se autoeliminó de un balazo después de sufrir desesperadas crisis nerviosas en las oficinas de la Universidad Agraria (1969) //

OBRAS

"Agua", "Yawar fiesta", "Los ríos profundos", "El sexto", "La agonía de Rasu Ñiti", "Todas las sangres", "El Zorro de arriba y el Zorro de abajo" (póstuma y autobiográfica)

ANÁLISIS DE SU OBRA

El cuento "La agonía de Rasu Ñiti", es una obra maestra llena de símbolos y maravilla de fuerza mítica. Con el ritual danzante se cumple la creencia de la sucesión humana para la inmortalidad.

Todas las sangres. En 1965 apareció esta su novela, considerada como la más ambiciosa. En ella intenta una imagen artística de todo el Perú. Incluye sus diversas etnias y clases sociales, con sus múltiples problemas y luchas políticas, así como sus diversos conflictos espirituales. A lo largo de sus vivencias y experiencias, el niño de la aldea que fue, ha ido abriéndose a los problemas de su pueblo de todas las sangres, que con amplia visión Cáceres Chaupín (1) ha observado, estableciendo la conexión de sus temas con la evolución de la sociedad.

En sí, el tema central de "Todas las sangres" es la desaparición de las comunidades indígenas; la aguda desintegración de los terratenientes, por la invasión de los capitalistas con sus millones de la compañías transnacionales que  depredan y devoran el medio ambiente.

Desde la "La  Casa de la Cultura", junto  con Francisco Izquierdo Ríos logró un valioso aporte a la literatura y al folklore nacional publicando Mitos, cuentos y leyendas de la costa, sierra y selva en la que colaboraron preceptores y folkloristas de todos los ámbitos de la nación.

Su ultima novela "El Zorro de arriba y el Zorro de abajo", obra póstuma publicada en 1971 es como un testamento literario, libro autobiográfico de páginas desgarradoras previas al suicidio.

Después de padecer constantes crisis nerviosas, decidió acabar con su existencia pegándose un balazo frente al espejo en su habitación de la Universidad Agraria.//



El banquete (Cuento)


Argumento del cuento 
"El banquete"
de Julio Ramón Ribeyro 

No estaban haciendo derroche de los dineros del estado, que conste. Todo el gasto de la opulencia del gran festín, corría a cuenta de Fernando Pasamano y había sido preparado con dos meses de anticipación. Su convidado era nada menos que el  señor presidente de la república y él, uno de los más cercanos parientes. Esta era su oportunidad de lograr un sueño largamente acariciado: conseguir una embajada en Europa y la construcción de un ferrocarril que atravesara sus tierras que poseía en la montaña. Se imaginaba, ya veía pasar los vagones cargados de oro. Por eso es que no escatimó esfuerzos ni gastos para el gran agasajo. Un opulento festín para ciento cincuenta invitados al que asistieron la flor y nata  de la clase política del momento. Tanto ajetreo y casi olvidó la invitación. Se dirigió a Palacio y aprovechando una reunión, humildemente le hizo la propuesta al mandatario.

La confirmación llegó por escrito. Sintió que era el momento más feliz de su vida. Contó las cuarenta cajas de wisky, los vinos tintos del Mediterráneo. En los salones decorados con orquídeas, solo faltaba el presidente. De repente, escoltado por sus edecanes, llegó.

"El excelentísimo señor presidente de la República". El alma y la felicidad le volvieron al cuerpo. Oportuno y sagaz, aprovechó un momento para conducirlo a la salita de música con adornos versallescos y le hizo la propuesta. "No faltaba más. Justamente queda vacante en estos días la embajada de Roma. Mañana en el Consejo de Ministros propondré su nombramiento, es decir, lo impondré. Y en lo que se refiere al ferrocarril, sé que hay en diputados una comisión que hace meses discute ese proyecto. Citaré a mi despacho a todos sus miembros y a usted también para que resuelvan el asunto en la forma que más convenga". 

Don Fernando durmió feliz, arrobado por la música de esas bellas palabras. "Seguro de que nunca caballero limeño alguno había tirado con más gloria su casa por la ventana, ni arriesgado su fortuna con tanta sagacidad".

Al siguiente día, los gritos destemplados de su mujer, periódico en mano, lo despertaron y al ver los titulares se desmayó: un ministro, en la madrugada, había dado golpe de estado y el presidente había sido obligado a dimitir.

   (Oswaldo Gonzaga Salazar)

Versos: Jorge Farfán


Jorge Antonio Farfán Navarro
(Tarapoto, 1980.) Ing. Civil, fundador del Centro Cultural Rezistencia. Ha publicado en la muestra poética REZISTENCIA, 2009.

I
Un bolígrafo o un cincel
dando forma a esta pared
en esta habitación a cielo abierto
donde las nubes caen disfrazadas de gotas
caminando por las rotas baldosas
la mosca silenciosa
de pronto desaparecen los muebles, la cama
que en realidad hace tiempo habían partido
y estos ojos que no son mis ojos
ven las ventanas abrirse
salimos todos en fila
los ecos guardados en las esquinas
paso a paso se marchan
cada uno agarra el remo escrito con su 
          /nombre 
la barca nos espera y el Sol de siempre 
/aquieta su salida
por más, por menos o igual tiempo.

II
Caminar en silencio
abrir la puerta que flota en el agua
no asombrarse del camino blanco
dejado por las medusas
ser cortés con las algas
cuando pisamos la arena
vivir y gritar en las espumas
conocer el nombre de cada tierra nueva
que surge del volcán
habitar por siempre en este lado del silencio 
para no olvidar nunca lo que somos 
respirar y no asombrarse del camino blanco.

III
En esta madrugada he prometido amarte
será una acción de todos los días
hasta convertirla en un reflejo
un reflejo de mandril
o el parpadeo de un niño feliz
amor que me mantendrá alerta
cuando las serpientes se cobijen bajo mi cama
mis manos se lanzarán sobre
la máscara del adivino ciego
para ver las figuras que la vieja loba
escribe en la piel de la serpiente.
Leer convincentemente la finura de sus versos
agarrarla por la boca que no se escape 
/ ningún aliento de belleza
de sus entrañas que al indefenso acecha
toma querida esta serpiente en mis brazos
ensangrentado estoy por la loba sediciosa
ahora soy bestia... Bestia que se dignifica   
                       /con tu amor. 

Jerga: No te chupes


A la presente jerga, para su mejor apreciación, la presentamos en un contexto oracional, cuya expresión es muy común en nuestro medio, cuando queremos decirle a alguien que no desista de un propósito, deseo, anhelo o proyecto.

Chupar es un verbo regular que semánticamente significa sorber, absorber líquidos, jugos o sustancias de una cosa, con los labios. 

El ingenioso hablante, se ha fijado en el objeto sobre el cual se materializa  la acción del verbo y, cómo queda este después del hecho: empequeñecido, ajado, inservible; sipucho, en términos regionales; determinando una similitud con la persona avergonzada, desanimada, desmoralizada, acobardada;  chupada,  hablando  propiamente en jerigonza.  

Esta conocida palabra, maniobrada  con habilidad lingüística popular, ha originado un término homógrafo, con una significación distinta, incrementando la lista de las jergas. 

No te chupes, sigue adelante con tus proyectos.

"No te chupas" dice el biavino. 

 (Lucio Córdova)